
Así
de deprimente pinta este futuro la multipremiada novela de Paolo
Bacigalupi. Una novela coral que es, sobre todo, una historia de
supervivientes: Anderson, el fabricante de calorías, que tras la
tapadera de una fábrica de muelles percutores (unos sofisticados
acumuladores de energía mecánica), intenta que el reino de Tailandia se
abra (se venda) a las megacorporaciones; Emiko, la chica mecánica que da
título al libro modificada genéticamente, y que despojada de su
condición humana es explotada como prostituta; Hock Seng, empleado de
Anderson y refugiado chino que lo tuvo todo y todo lo perdió; y los
agentes del Ministerio del Medio Ambiente, Jaidee y Kanya, ejemplar el
primero en su cruzada contra los tejemanejes de las megacorporaciones y los políticos, ambigua y atormentada la segunda.
La
historia arranca lentamente, el objetivo de Anderson es conseguir el
mayor tesoro de Tailandia: su banco de semillas. Hock Seng, por su
parte, recuperar su fortuna vendiendo secretos industriales. Emiko, el
neoser, sueña con un lugar donde no sea una esclava. Ellos y todos los
demás caminando siempre en el filo de la navaja, de la misma forma que
el mundo, amenazado por plagas, bordea continuamente el desastre. Las
pequeñas historias personales se entremezclan en las calles exóticas y
populosas de Krung Thep (Bangkok), la capital del reino de Tailandia y
que es otra de las protagonistas de la novela. Los amantes de la ciencia
ficción más hard quizás también encuentren escasos los argumentos
científicos, por ejemplo sobre la ingeniería genética, e incluso los
sociales: bien, se ha acabado el petróleo pero y ¿la energía atómica, o
las renovables? ¿Realmente sin petróleo acabaríamos usando megadontes
(elefantes modificados) para mover poleas y conseguir energía? Bueno,
se puede decir y con razón que "no es ese tipo de novela". A Bacigalupi
no le interesa como se llega al escenario sino como se mueven los
personajes en él.
Quizás
sea ese arranque lento mencionado antes uno de los handicaps de esta
novela ya que, al menos en mi caso, he tardado en engancharme a la
historia. Mi disposición hacia su lectura mejoró de forma exponencial en
los tramos medios y final, donde "pasan más cosas". De cualquier modo,
se trata sobre todo de una historia de personajes. Es innegable que
Bacigalupi escribe muy bien y esboza con maestría a los personajes. Más
floja me parece su capacidad descriptiva, pues si bien La chica mecánica,
parece muy documentada en cuanto a Tailandia, no acaba de lograr el
efecto deseado: hay muchas palabras en tailandés, muchas alusiones al
carácter local y al colorido de sus calles, pero me parece que no acaba
de conseguir un ambiente atractivo.
En cualquier caso es innegable que La chica mecánica
es una buena novela. Probablemente no llegará a convertirse en un
clásico del género pero su lectura es totalmente recomendable.
Después de lo que dices sobre lo lenta que es inicialmente, me quedo más tranquilo.
ResponderEliminarConfieso que la dejé sobre la página 60.
Habrá que retomarla...